Pulisic abre el 1-0 al 14′ con asistencia de Pavlovic
AC Milan tomó el control del partido ante Lecce desde el primer golpe decisivo. Christian Pulisic abrió el marcador a los 14 minutos, al convertir una jugada asistida por Strahinja Pavlovic y establecer el 1-0 que separó a los equipos antes del descanso. El gol premió una fase inicial en la que el conjunto local acumuló posesión, instaló el juego en campo rival y encontró espacios principalmente dentro del área. Milan terminó el encuentro con 70% de la pelota, completó 697 pases y registró una precisión del 91%, cifras que explican la continuidad de su dominio sobre un Lecce obligado a resistir durante largos tramos. La ventaja no nació de una avalancha de remates, sino de una acción concreta aprovechada con eficacia: el equipo rossonero terminó con cuatro tiros al arco y Pulisic convirtió el suyo en una diferencia inmediata en el marcador. Pavlovic, además de participar directamente con la asistencia, sostuvo una actuación destacada y fue uno de los jugadores mejor calificados del local. Lecce dispuso de tres tiros al arco en toda la noche y Mike Maignan respondió cada vez que fue exigido, por lo que el 1-0 se mantuvo intacto hasta el entretiempo. El cuadro visitante intentó modificar su escenario al reinicio con el ingreso de Nikola Stulic por Paco Esteban, pero el primer tanto ya había cambiado la exigencia del encuentro: Lecce debía adelantar su búsqueda, mientras Milan podía administrar la pelota y esperar el momento para castigar de nuevo. Pulisic, calificado con 8.9, fue el nombre más determinante del partido gracias a su gol y a la incidencia que tuvo en el tramo que fijó la superioridad local. El árbitro Federico La Penna no mostró tarjetas a Milan, mientras que Lecce recibió una amonestación para Danilo Veiga a los 58 minutos. Con el marcador abierto por Pulisic, el equipo local llegó al descanso con la ventaja mínima, pero con un control que preparó el siguiente quiebre de la noche.
Rabiot marca el 2-0 al 61′ y amplía la diferencia
El segundo momento que inclinó definitivamente el resultado llegó a los 61 minutos. Adrien Rabiot recibió la asistencia de Gonçalo Ramos y firmó el 2-0 para AC Milan, una anotación que ensanchó la ventaja cuando Lecce todavía buscaba reabrir el partido después del descanso. El mediocampista francés apareció para transformar la superioridad territorial del local en una distancia más amplia y dejó al visitante con una tarea mucho más compleja. Milan cerró el encuentro con 10 remates contra seis de Lecce, ocho disparos desde dentro del área y una expectativa de gol de 1.93 frente a 0.17. En ese contexto, el tanto de Rabiot no fue un episodio aislado: consolidó una noche en la que el equipo rossonero encontró mejores situaciones de finalización y limitó las opciones limpias de su rival. Rabiot registró un tiro al arco y lo convirtió en gol, además de completar una actuación valorada con 8.3. Ramos, por su parte, aportó la asistencia que dio forma a una ventaja de dos goles y confirmó su peso en la secuencia ofensiva que resolvió el tramo central del encuentro. Lecce había cometido 14 faltas, el doble que Milan, y solo pudo sostener 30% de posesión; después del 2-0, cada recuperación visitante debía convertirse rápidamente en una ocasión clara para evitar que el partido se escapara por completo. Sin embargo, Maignan mantuvo el arco en cero con tres atajadas y el bloque local evitó que los intentos del equipo de Eusebio Di Francesco alteraran el desarrollo. El 2-0 también llegó antes de una cadena de cambios en ambos equipos alrededor del minuto 70, cuando Lecce movió piezas para encontrar una reacción y Milan renovó energías. Pero Rabiot ya había establecido una diferencia que modificó la dimensión del encuentro: la remontada dejó de ser una posibilidad inmediata y pasó a requerir dos acciones perfectas ante un rival que conservaba la pelota, reducía el ritmo y mantenía la ventaja con seguridad. La anotación del francés fue, por eso, el golpe que convirtió el control de Milan en una distancia concreta.
Diego Moreira sentencia el 3-0 al 73′
Diego Moreira cerró la victoria de AC Milan con el 3-0 a los 73 minutos, el gol que dejó el resultado definitivamente sellado ante Lecce. La anotación llegó poco después de los movimientos realizados por ambos equipos y confirmó que Milan conservó su capacidad de daño aun con ajustes en el campo. Moreira tuvo apenas un tiro al arco y lo transformó en gol, una eficacia que acompañó su calificación de 8.2 y terminó por completar una noche de tres anotadores distintos para el local. El tercer tanto no solo amplió la diferencia en el marcador: eliminó cualquier margen para que Lecce pudiera convertir sus aproximaciones en una reacción tardía. El visitante contó con tres tiros a puerta, tres córners y seis remates totales, pero no logró superar a Maignan. Milan, en cambio, sostuvo una producción ofensiva más profunda dentro del área, donde acumuló ocho de sus diez disparos, y aprovechó sus momentos decisivos para resolver un partido que terminó sin goles en contra. Tras el 3-0, el conjunto local hizo ingresar a Luka Modric y Pervis Estupinan a los 76 minutos, mientras Lecce continuó buscando alternativas con Santiago Pierotti a los 82. El cierre también incluyó el ingreso de Samuel Chukwueze por Francesco Camarda a los 89 minutos, pero la historia ya estaba definida por el remate de Moreira. La diferencia final reflejó una actuación en la que Milan fue más preciso con la pelota, más constante en su presencia ofensiva y más efectivo en los momentos que decidieron el partido. Pulisic había abierto la cuenta al 14′, Rabiot había ampliado al 61′ y Moreira completó la secuencia al 73′, una cadena de golpes que dejó a Lecce sin respuesta en el marcador. Con el 3-0 consumado, AC Milan cerró su partido de la quinta jornada de Serie A con una victoria construida a partir de tres intervenciones puntuales, cada una con un efecto inmediato sobre el desarrollo: la primera para tomar ventaja, la segunda para ampliar el control y la tercera para asegurar una diferencia definitiva.