Atletico Madrid 4-0 Osasuna: David marca el rumbo

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Jonathan David rompe el 0-0 al 24′ y cambia la noche

Jonathan David abrió el marcador al 24′ y convirtió una superioridad inicial en una ventaja concreta para Atlético de Madrid, que hasta ese momento ya había inclinado el partido hacia el arco de Aitor Fernández. El 1-0 no fue un golpe aislado: fue la consecuencia directa de un tramo en el que el equipo local sostuvo la pelota, acumuló presencia en el área y obligó a Osasuna a defender cada vez más cerca de su portería. La anotación del delantero le dio a los rojiblancos una plataforma ideal para manejar el resto del primer tiempo sin necesidad de acelerar de forma desordenada. Con el marcador a favor, Atlético pudo instalar la posesión en campo rival y hacer que cada recuperación de Osasuna naciera demasiado lejos de Jan Oblak. La diferencia al descanso, 1-0, mantuvo el partido abierto en el resultado, pero no en las sensaciones inmediatas: Atlético ya había encontrado al futbolista que marcaría el tono de la noche. David no solo firmó el primer tanto, también quedó como referencia constante para fijar centrales, atacar espacios y condicionar la salida visitante. Osasuna, formado con línea de cinco y un único delantero, quedó obligado a resistir más que a proponer, mientras el local siguió sumando llegadas y tiros dentro del área. Ese primer gol tuvo un peso determinante porque rompió el bloqueo inicial, redujo el margen de error del visitante y permitió que Atlético jugara el resto del partido desde una posición de control. En una noche que terminó con 27 remates locales y 68% de posesión, el 24′ fue el punto en el que el dominio dejó de ser territorial y empezó a ser decisivo en el marcador de LALIGA EA SPORTS.

Lee Kang-In aprovecha el pase de David al 54′ para el 2-0

Lee Kang-In marcó al 54′ tras asistencia de Jonathan David y transformó una ventaja administrable en una diferencia mucho más pesada para Osasuna. El 2-0 llegó en un momento especialmente sensible: apenas comenzado el segundo tiempo, cuando el visitante necesitaba sostener el partido, avanzar unos metros y convertir el 1-0 en una amenaza real. En cambio, Atlético golpeó primero después del descanso y anuló cualquier intento de reacción antes de que tomara forma. La jugada también elevó la influencia de David, que pasó de goleador a asistidor y confirmó su papel como el jugador más determinante del encuentro. Lee Kang-In, activo durante todo el partido, encontró recompensa con un remate que reforzó la amplitud ofensiva del equipo de D. Simeone y dejó a Osasuna con una obligación incómoda: salir más sin haber logrado generar peligro sostenido. La respuesta visitante se movió rápidamente hacia los cambios, con tres sustituciones entre el 59′ y el 60′, pero el efecto inmediato ya estaba instalado. Atlético había doblado la ventaja, mantenía el control del balón y seguía llegando con frecuencia al área. La diferencia en remates a puerta reflejó esa distancia en el desarrollo: los locales terminaron con 11 disparos entre los tres palos, mientras Osasuna solo pudo exigir una intervención de Oblak. Ese segundo gol fue el verdadero corte del partido porque cambió el estado emocional y competitivo del duelo. Ya no se trataba de buscar el empate con paciencia, sino de sobrevivir a un Atlético que atacaba con volumen, precisión y múltiples amenazas. Con David participando en los dos primeros tantos y Lee Kang-In consolidando la ventaja al 54′, el encuentro quedó encaminado hacia una resolución mucho más amplia de lo que sugería el marcador al descanso.

Le Normand al 63′ y Baena al 82′ cierran el 4-0

Robin Le Normand firmó el 3-0 al 63′ y terminó de cerrar cualquier escenario de remontada, porque su gol llegó apenas nueve minutos después del tanto de Lee Kang-In y confirmó que Atlético no iba a conformarse con proteger la ventaja. El defensor apareció en el momento exacto para convertir la presión sostenida en una sentencia temprana dentro del segundo tiempo. Con ese tercer golpe, Osasuna quedó sin margen competitivo: había movido el banco, había intentado refrescar líneas y aun así seguía concediendo llegadas claras. La amplitud del marcador permitió a Atlético gestionar esfuerzos con cambios al 68′ y al 85′, pero sin perder profundidad ni presencia ofensiva. Esa continuidad se reflejó en el 82′, cuando Alejandro Baena Rodríguez marcó el 4-0 con asistencia de Johnny Cardoso. El último gol no modificó solo la cifra final; completó una noche en la que los jugadores de creación y llegada del local encontraron premio en diferentes alturas del campo. Baena ya había sido una amenaza con dos remates a puerta, mientras Cardoso sumó una asistencia que redondeó su influencia antes de salir al 85′. El cierre también subrayó la diferencia entre ambos equipos en las áreas: Atlético acumuló 19 remates dentro del área y obligó a Aitor Fernández a realizar siete atajadas, mientras Osasuna apenas produjo tres tiros totales. Las tarjetas finales para Rubén García al 86′ y Abel Bretones al 90+3′ llegaron cuando el resultado ya estaba definido y no cambiaron el eje de una segunda parte dominada por la eficacia local. Le Normand puso el candado competitivo al 63′ y Baena decoró el marcador al 82′ para completar un 4-0 contundente, construido con golpes precisos en los minutos que más dañaron a Osasuna.

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