Miguel Sierra rompe el 0-0 al 52′ para Sevilla
Sevilla firmó un triunfo de enorme peso ante Deportivo La Coruna por 0-1 en la jornada 6 de LALIGA EA SPORTS, y el partido cambió de forma definitiva cuando Miguel Sierra apareció al 52′ para quebrar una noche que hasta entonces había resistido en empate. El primer tiempo terminó 0-0, con Deportivo intentando sostener más tiempo la pelota y Sevilla esperando el momento exacto para acelerar cerca del área. La diferencia llegó en una acción que castigó la mayor profundidad visitante: Sierra, el futbolista más determinante del encuentro, convirtió el único gol y transformó un duelo cerrado en una ventaja que obligó al local a correr desde atrás. Su impacto no quedó reducido al remate que movió el marcador; también terminó como el jugador mejor calificado, con 8.2, un gol y dos tiros a puerta, números que reflejan una actuación decisiva en la zona donde Sevilla más necesitaba precisión. Deportivo La Coruna había manejado el 53% de la posesión y completó 428 pases precisos frente a 364 del visitante, pero esa circulación no se convirtió en amenaza constante. Sevilla, en cambio, produjo 11 tiros totales contra 4 del local y 6 remates a puerta contra 3, una diferencia que explica por qué el 0-1 no fue un accidente aislado sino la consecuencia del mayor filo ofensivo. El gol de Sierra también alteró el ritmo emocional del partido: Deportivo pasó de administrar el empate a buscar respuestas inmediatas, mientras Sevilla encontró una ventaja mínima que podía defender sin renunciar a seguir lastimando cada vez que recuperaba y atacaba espacios.
El VAR deja a Deportivo con diez al 59′
El segundo golpe para Deportivo La Coruna llegó casi de inmediato después del 0-1: al 58′ el VAR confirmó la revisión que elevó la sanción contra Angeliño, y al 59′ el defensor recibió la tarjeta roja que dejó al equipo local con diez jugadores. Ese tramo fue el verdadero punto de quiebre posterior al gol, porque Deportivo no solo tenía que remontar, sino hacerlo en inferioridad numérica y con el partido ya inclinado hacia Sevilla. La expulsión modificó la urgencia del local y le quitó margen para sostener ataques largos con presencia en el área. Aunque Deportivo conservó volumen de pase y una posesión ligeramente superior, la roja hizo que cada pérdida tuviera un costo potencialmente mayor, sobre todo ante un Sevilla que ya había demostrado capacidad para atacar con más claridad. La diferencia en el área fue contundente: el local apenas registró un tiro dentro del área, mientras Sevilla produjo cinco, una brecha que se volvió más pesada después de la expulsión. La disciplina también condicionó el cierre: Deportivo terminó con una tarjeta roja y una amarilla, mientras Sevilla acumuló cuatro amarillas, entre ellas las de Kike Salas, Jon Guridi, Isaac Romero y Juan Antonio Iglesias Sánchez. Sin embargo, el castigo que cambió el equilibrio competitivo fue el de Angeliño, porque llegó apenas siete minutos después del gol de Sierra y dejó al equipo de Antonio Hidalgo obligado a ajustar prioridades: empujar sin desprotegerse, acelerar sin regalar transiciones y buscar el empate con menos piezas para ocupar los últimos metros. Sevilla aprovechó ese escenario con oficio, manejando la ventaja sin necesidad de abrir demasiado el partido y obligando a Deportivo a trabajar cada avance bajo presión numérica y de marcador.
Leo Román evita un 0-1 más amplio con cinco atajadas
Con Sevilla por delante y Deportivo La Coruna reducido a diez, Leo Román se convirtió en el sostén que impidió que el marcador se abriera más allá del 0-1. El arquero local completó cinco atajadas y fue uno de los rendimientos más altos de su equipo, con calificación de 7.83, una señal clara de cuánto tuvo que intervenir para mantener vivo el partido hasta el final. Su actuación le dio a Deportivo una última línea de resistencia frente a un Sevilla que acumuló seis remates a puerta y mantuvo amenaza suficiente para haber cerrado antes la noche. Ese contraste fue clave: el equipo local necesitaba encontrar un gol con poco volumen ofensivo, mientras su arquero debía responder cada vez que el visitante encontraba una ventana para probar. En el otro arco, O. Vlachodimos también cumplió con tres atajadas para asegurar la portería de Sevilla, pero el peso de las intervenciones fue distinto: Román evitó que la desventaja creciera; Vlachodimos protegió una renta que su equipo ya había conseguido con el golpe de Sierra. El partido quedó atrapado en esa tensión: Deportivo buscando una acción aislada que igualara el marcador y Sevilla administrando el 0-1 con la ventaja de haber generado más peligro real. Los cuatro tiros totales del local, frente a los once del visitante, muestran el tamaño del reto que enfrentó Deportivo después de la expulsión. Incluso así, las respuestas de Román y la solidez de Miguel Loureiro, calificado con 7.37, mantuvieron al equipo dentro del resultado. La noche terminó definida por una secuencia precisa: Sierra convirtió al 52′, el VAR dejó a Deportivo con diez al 59′ y las atajadas de Román evitaron que Sevilla transformara su superioridad ofensiva en una victoria más amplia.