Antoine Semenyo pone el 3-2 al 43′ tras un empate de ida y vuelta
Antoine Semenyo convirtió el 3-2 de Manchester City al minuto 43 y cambió el cierre del primer tiempo en un partido de la quinta fecha de la Premier League marcado por la velocidad, la precisión en el área y una respuesta constante de Sunderland. El conjunto local había tomado la ventaja al 9′ con Enzo Fernández, pero Brian Brobbey igualó apenas tres minutos después, aprovechando una asistencia de Enzo Le Fée. La presión ofensiva de City volvió a producir resultados al 29′, cuando Rayan Cherki recibió el pase de Semenyo y puso el 2-1. Sunderland no cedió el control emocional del encuentro y volvió a empatar al 33′, otra vez con Brobbey como protagonista, esta vez después de la asistencia de Thomas Meunier.
El tercer gol de Manchester City llegó cuando el primer tiempo parecía dirigirse hacia un nuevo intercambio de golpes. Marc Guéhi encontró a Semenyo y el mediocampista definió para colocar el 3-2, una ventaja mínima pero decisiva para el descanso. La acción tuvo un peso especial porque Sunderland había demostrado que podía convertir cada llegada clara en una amenaza concreta. Brobbey ya había marcado dos veces y mantenía a la defensa local bajo presión permanente, mientras que City necesitaba aprovechar su mayor control de la posesión para evitar que el partido quedara completamente abierto.
La anotación de Semenyo también confirmó su influencia en las dos áreas decisivas del primer tiempo. El jugador ya había participado directamente en el gol de Cherki y después asumió la responsabilidad de finalizar la jugada que devolvió la ventaja al equipo de E. Maresca. Manchester City se fue al entretiempo con tres goles y con una pequeña diferencia que no reflejaba la intensidad del duelo, pero Sunderland quedó obligado a volver a reaccionar por tercera vez. Ese contexto convirtió el 3-2 en algo más que un gol antes del descanso: fue el momento que permitió al cuadro local conservar la iniciativa y entrar a la segunda mitad con la posibilidad de buscar una ventaja mayor.
Semenyo repite al 57′ y Brobbey completa su triplete al 59′
El partido volvió a inclinarse a favor de Manchester City al minuto 57, cuando Semenyo marcó su segundo gol de la tarde y amplió la ventaja a 4-2. La jugada confirmó el extraordinario impacto del mediocampista, que terminó el encuentro con dos anotaciones y una asistencia. En apenas 14 minutos, City pasó de ganar por la mínima a tener una diferencia de dos goles, un escenario que por primera vez parecía poner a Sunderland contra el límite. El conjunto visitante había logrado mantenerse en el partido gracias a la capacidad de Brobbey para castigar cada espacio, pero el cuarto gol local amenazaba con romper el equilibrio que había definido el primer tiempo.
La respuesta de Sunderland llegó solo dos minutos más tarde. Brian Brobbey marcó al 59′ y completó su triplete con una definición que devolvió la diferencia al margen más estrecho: 4-3. Nilson Angulo asistió en la acción y el delantero neerlandés cerró una actuación individual sobresaliente, con tres goles y cuatro remates a puerta. Su tercer tanto evitó que Manchester City pudiera administrar con tranquilidad la ventaja obtenida por Semenyo y mantuvo al equipo de R. Le Bris a una sola anotación del empate.
Ese tramo concentró el segundo gran giro del encuentro. El 4-2 parecía una ruptura clara, pero el 4-3 inmediato obligó a City a continuar atacando en lugar de limitarse a proteger el marcador. Sunderland conservó una amenaza ofensiva real hasta los minutos finales, mientras Manchester City tuvo que responder con concentración para no permitir que el triplete de Brobbey se convirtiera en el inicio de una nueva remontada. La importancia de esa secuencia también se reflejó en el reconocimiento individual: Semenyo terminó con una calificación de 9.01, mientras Brobbey fue el jugador mejor valorado del partido con 9.67. Ambos delanteros dominaron el marcador, aunque el doblete de Semenyo dejó a City en posición de buscar el golpe definitivo.
Haaland sentencia al 81′ y el VAR confirma el 5-3
Erling Haaland terminó de inclinar el partido al minuto 81, cuando recibió la asistencia de Joško Gvardiol y marcó el 5-3 para Manchester City. El gol llegó después de que Sunderland había mantenido abierta la posibilidad del empate durante más de veinte minutos con la diferencia reducida a un solo tanto. Haaland aportó la definición que el equipo local necesitaba para recuperar un margen de dos goles y transformar nuevamente la dinámica del encuentro. La acción fue revisada por el VAR y el tanto quedó confirmado al 83′, por lo que la ventaja de City permaneció intacta en el tramo final.
La confirmación tecnológica tuvo un valor inmediato porque eliminó cualquier duda sobre el gol que podía cerrar el partido. Con el 5-3 validado, Sunderland ya no tuvo tiempo suficiente para construir otra respuesta como las que había producido durante el primer tiempo y al comienzo de la segunda mitad. Haaland había participado menos en el intercambio de anotaciones que Semenyo y Brobbey, pero apareció en el momento de mayor presión para convertir la asistencia de Gvardiol en la jugada que definió el desenlace.
Manchester City terminó con los goles de Enzo Fernández, Rayan Cherki, el doblete de Semenyo y la anotación de Haaland. Sunderland respondió con el triplete de Brobbey, pero no pudo sostener el ritmo después de la confirmación del quinto gol local. El marcador final de 5-3 reflejó un duelo en el que cada intento de reacción visitante encontró una respuesta de City, primero con Semenyo para recuperar la ventaja y finalmente con Haaland para asegurarla. El último cambio relevante del resultado llegó en el minuto 81 y quedó ratificado dos minutos después, dejando cerrado un partido de ocho goles y de máxima exigencia hasta su tramo definitivo.