Alex Meret entra al 45′ y Napoli mantiene el 0-0
Napoli y Arsenal llegaron al descanso con el marcador igualado 0-0 en la primera jornada de la fase de liga de la UEFA Champions League, después de un primer tiempo cerrado y con pocas ocasiones claras para el conjunto italiano. El partido comenzó a definirse en los detalles, con Arsenal intentando imponer una circulación más constante y Napoli buscando responder con la velocidad de sus atacantes. La primera amonestación del encuentro llegó a los 42 minutos para Billy Gilmour, una señal de la intensidad con la que ambos equipos disputaron la zona central del campo.
En el inicio de la segunda mitad, Napoli realizó un cambio importante bajo los tres palos: Alex Meret ingresó al minuto 45 en lugar de Vanja Milinković-Savić. La modificación dejó al guardameta italiano como una de las figuras de la noche, especialmente por su capacidad para mantener con vida a Napoli durante el tramo en el que Arsenal comenzó a generar más peligro. El equipo dirigido por M. Allegri conservó su estructura 4-3-3, con Kevin De Bruyne, Gilmour y Stanislav Lobotka en el medio, mientras Rasmus Højlund, Matteo Politano y Alisson Santos quedaron encargados de buscar una salida ofensiva.
La entrada de Meret no cambió de inmediato el marcador, pero sí resultó decisiva para que el encuentro siguiera abierto. Arsenal encontró espacios para rematar dentro y fuera del área, aunque Napoli logró resistir sin conceder el gol durante una primera hora de juego en la que el conjunto londinense tuvo mayor control territorial. El empate sin goles no reflejaba una ausencia de tensión: cada avance de Arsenal obligaba a la defensa napolitana a replegarse, mientras cada recuperación local intentaba activar a Højlund y Politano. Con el 0-0 todavía intacto, el partido quedó preparado para una segunda fase marcada por las decisiones desde los bancos.
Arteta mueve el banquillo y Ødegaard rompe el 0-0 al 75′
El punto de quiebre apareció en el tramo final, cuando Mikel Arteta comenzó a refrescar el ataque y el mediocampo del Arsenal. Mikel Merino entró al minuto 65 por Bruno Guimarães, y un minuto después Eberechi Eze sustituyó a Christos Tzolis. Poco después, al 73′, Viktor Gyökeres tomó el lugar de Kai Havertz y Bukayo Saka ingresó por Noni Madueke. La sucesión de cambios aumentó la presencia ofensiva del equipo visitante y obligó a Napoli a defender más cerca de su propia área.
La presión de Arsenal terminó encontrando recompensa apenas dos minutos después. Al 75′, Martin Ødegaard recibió la oportunidad dentro del ataque y convirtió el único gol del partido para colocar el 1-0. El mediocampista noruego, que completó los 90 minutos y terminó con una calificación de 8.2, apareció en el momento que Arsenal necesitaba para transformar su dominio en una ventaja concreta. El tanto llegó con asistencia de Christos Tzolis y cambió por completo el escenario de la noche: Napoli pasó de proteger el empate a tener que arriesgarse en busca de una reacción inmediata.
El gol también confirmó la influencia de los futbolistas ofensivos que Arsenal había enviado al campo durante los minutos previos. La circulación visitante comenzó a ser más agresiva, con Rice y Ødegaard conectando las posesiones y con Eze, Saka y Gyökeres ofreciendo nuevas líneas de pase. Napoli, que había conseguido sostener el resultado durante buena parte del encuentro, quedó obligado a adelantar sus posiciones. En ese contexto, la definición de Ødegaard tuvo un valor doble: resolvió un partido equilibrado en el marcador y castigó el momento en que el conjunto local perdió capacidad para contener las llegadas del rival.
Después del 0-1, Napoli intentó responder sin esperar. Al minuto 76, Rasmus Højlund sustituyó a David Neres, y al 77′ Stanislav Lobotka entró por Lorenzo Lucca. Los cambios buscaron añadir energía y movilidad al ataque, pero Arsenal ya había conseguido instalar el partido en el escenario que más le convenía: proteger la ventaja y obligar al rival a asumir riesgos. La diferencia mínima mantuvo la incertidumbre hasta el final, aunque el cuadro inglés logró conservar el control suficiente para no permitir el empate.
Napoli busca el empate y Arsenal protege el 1-0 hasta el final
El último tramo tuvo a Napoli intentando llevar el balón hacia el área de David Raya, pero Arsenal sostuvo la ventaja con una defensa concentrada y una buena gestión de los espacios. El guardameta español completó los 90 minutos y terminó entre los jugadores mejor valorados del partido, con una calificación de 7.46. Frente a él, la línea formada por Ben White, Ezri Konsa, Gabriel Magalhães y Piero Hincapié resistió los intentos del conjunto italiano, mientras Declan Rice siguió ofreciendo equilibrio para impedir que Napoli encontrara una transición limpia hacia el ataque.
Arsenal realizó un último ajuste defensivo al minuto 82, cuando Ben White ingresó por Martín Zubimendi. La sustitución reforzó la intención de conservar el resultado en una fase en la que Napoli ya buscaba el empate con mayor urgencia. El conjunto local había introducido a Politano, Alisson Santos, Højlund y Lobotka durante la segunda mitad, pero no logró transformar esa rotación en una ocasión capaz de igualar el encuentro. La defensa visitante mantuvo la concentración en los centros y en las segundas jugadas, mientras Raya respondió cuando Napoli consiguió acercarse a su arco.
La tensión permaneció hasta el tiempo añadido. Lorenzo Lucca recibió tarjeta amarilla al minuto 85 y Martin Ødegaard fue amonestado al 90+1′, en una señal del ritmo intenso con el que se cerró el encuentro. Napoli continuó buscando una última oportunidad, pero Arsenal no perdió la estructura necesaria para proteger la diferencia. El 0-1 se mantuvo hasta el silbatazo final del árbitro G. Nyberg, con Ødegaard como autor del gol decisivo y Meret como uno de los responsables de que Napoli pudiera competir por el resultado durante tantos minutos.
El triunfo permite al Arsenal iniciar la fase de liga con tres puntos y una victoria construida a partir de la paciencia, la intervención de sus cambios y la aparición de su capitán en el momento clave. Napoli, en cambio, termina su estreno europeo sin marcar, pese a haber mantenido el partido abierto hasta el minuto 75. La diferencia fue mínima, pero el gol de Ødegaard bastó para que el equipo de Arteta se llevara una victoria exigente de un estadio en el que el conjunto italiano nunca dejó de buscar una respuesta.