El autogol de Nathan Ngoy al 22′ abrió el 1-0 para Nice
Nice encontró la ventaja al minuto 22 por una acción que alteró de inmediato el desarrollo del partido: Nathan Ngoy marcó en propia puerta y dejó el 1-0 en el marcador ante Lille. El gol llegó después de un inicio con mucha disputa física, marcado por la tarjeta amarilla que Mohamed Abdelmonem recibió a los 5 minutos. El equipo local, dirigido por O. Pantaloni y dispuesto en un 3-4-2-1, pasó a defender una diferencia que obligaba a Lille a asumir el control de la pelota. La respuesta visitante se reflejó en los números: Lille terminó con 59% de posesión, completó 471 pases precisos frente a los 337 de Nice y acumuló 21 remates, más del doble que los 10 del conjunto local. Sin embargo, el 1-0 modificó el tipo de partido que necesitaba Nice. El cuadro local pudo concentrarse en proteger el área y resistir la producción ofensiva de su rival, mientras Y. Diouf sostuvo esa ventaja con siete atajadas. Lille generó 15 disparos dentro del área y ocho remates al arco, pero no consiguió transformar ese dominio territorial en una igualdad antes del descanso. Nice llegó al entretiempo con el marcador a favor y con Xavier Mandza Tsiendi amonestado en el tiempo añadido de la primera parte, otra señal de la exigencia defensiva que imponía el encuentro. El autogol de Ngoy no fue un detalle aislado: instaló a Nice en una posición de ventaja y convirtió cada ataque posterior de Lille en una obligación. Para el visitante, el error elevó la urgencia y condicionó una segunda mitad en la que debió buscar más profundidad, aun cuando ya mostraba una clara superioridad en volumen de juego y presencia ofensiva.
Mohamed Amoura amplió el 2-0 al 67′ con asistencia de Gauthier Hein
Cuando Lille aumentaba sus intentos y movía el banco con las entradas de Ethan Mbappé, Başar Önal, Benjamin André y Hákon Arnar Haraldsson, Nice golpeó en el momento más decisivo. Al minuto 67, Mohamed Amoura convirtió el 2-0 tras una asistencia de Gauthier Hein, una combinación que dio al equipo local una ventaja de dos goles frente a un rival que había tenido más posesión, más corners y más remates. El tanto llegó diez minutos después de la tarjeta amarilla para el propio Amoura y nueve minutos después de que Youssouf Ndayishimiye ingresara por Alidu Seidu. La anotación cambió la tensión del partido porque Lille venía sosteniendo una presión constante: remató 21 veces, registró siete disparos bloqueados y ejecutó siete tiros de esquina. Nice, en cambio, necesitó menos posesión para encontrar un impacto directo en el marcador. Hein, con un pase de gol y una calificación de 7.7, participó de manera determinante en la jugada que aumentó la distancia; Amoura, calificado con 8.2, terminó como el futbolista mejor puntuado del encuentro gracias a su gol. El 2-0 también permitió a Nice administrar sus modificaciones con un margen mayor: Djibril Coulibaly entró por Everton Pereira al 73′, Sepe Elye Wahi reemplazó a Sofiane Diop al 74′ y, al 77′, Nathan Ngoumou tomó el lugar de Amoura. La salida del autor del segundo tanto llegó con la ventaja ya consolidada, aunque Lille mantuvo su intención ofensiva. La acción de Amoura no cerró el partido, pero sí elevó la exigencia para el visitante: desde ese instante, Lille no solo necesitaba encontrar un gol, sino construir una remontada completa en el tramo final. Ese cambio de escenario fue inmediato y dejó a Nice defendiendo una diferencia mucho más valiosa ante el empuje de un adversario que seguía acumulando llegadas.
Ayase Ueda descontó al 79′, pero Lille no alcanzó el empate
Lille recuperó esperanza al minuto 79 con el gol de Ayase Ueda, asistido por Maurits Kjaergaard, para establecer el 2-1. El descuento llegó poco después de que Nabil Bentaleb sustituyera a Ngal’ayel Mukau y de que Nice hiciera dos cambios consecutivos: Mohamed Amoura dejó la cancha por Nathan Ngoumou al 77′ y Niels Nkounkou ingresó por Ali Abdi al 78′. Ueda sostuvo la principal amenaza ofensiva visitante hasta el final y cerró el encuentro con cuatro disparos al arco, además de una calificación de 7.78. El gol del delantero redujo una desventaja que parecía amplia y trasladó toda la presión a Nice en los últimos minutos, con Lille instalado en campo rival y con una producción ofensiva que ya era superior en el balance general. El equipo visitante había rematado ocho veces entre los tres palos, por cuatro de Nice, y forzó siete intervenciones de Y. Diouf, mientras que B. Özer solo realizó tres atajadas. Aun así, el conjunto local conservó la diferencia mínima. Lille no pudo convertir su séptimo tiro de esquina ni su mayor cantidad de pases en una segunda anotación, pese a que terminó con 539 pases y 471 precisos. La asistencia de Kjaergaard tuvo un peso especial en la reacción, aunque el mediocampista había sido reemplazado al 64′ por Benjamin André; el registro oficial atribuye el pase decisivo al jugador danés. En el tiempo añadido, Kjaergaard recibió tarjeta amarilla al 90+1′, dentro de un cierre en el que Nice resistió la presión sin conceder el empate. El 2-1 final dejó una secuencia marcada por tres acciones de gol: el autogol de Ngoy que abrió el marcador, la definición de Amoura que amplió la distancia y el descuento de Ueda que reactivó a Lille. La última de ellas estrechó el resultado, pero no modificó el desenlace de una victoria local construida a partir de su eficacia en los momentos que definieron el partido.