Manuel Insaurralde expulsado al 31′ deja a San Lorenzo en inferioridad
El primer quiebre decisivo del partido llegó a los 31 minutos, cuando Manuel Insaurralde recibió la tarjeta roja y dejó a San Lorenzo con diez jugadores. Hasta ese momento, el marcador se mantenía 0-0, pero la expulsión modificó de inmediato las condiciones del encuentro y obligó al conjunto local a sostener una resistencia mucho más exigente frente a un Boca Juniors que terminó controlando ampliamente la pelota. La diferencia numérica se reflejó en el desarrollo posterior: el equipo visitante acumuló 75% de posesión, completó 597 pases —544 de ellos precisos— y terminó construyendo una superioridad constante ante un rival que apenas pudo completar 188 envíos, con 133 acertados.
San Lorenzo intentó reorganizarse con una estructura de cinco defensores y cuatro mediocampistas, pero la salida de Insaurralde redujo sus posibilidades de disputar el centro del campo. Boca, dirigido por Rodolfo Arruabarrena, encontró más espacios para mover el balón y trasladó el juego hacia las zonas próximas al área defendida por José Devecchi. El arquero local tuvo una actuación importante y terminó con cuatro atajadas, evitando que la desventaja numérica se transformara antes en una diferencia en el marcador. Sin embargo, el dominio territorial y la circulación visitante ya anticipaban un segundo tiempo de presión sostenida.
El dato más contundente de esa transformación fue la distancia en volumen ofensivo: Boca registró 15 remates totales contra apenas cuatro de San Lorenzo, además de 11 disparos desde dentro del área frente a dos del conjunto azulgrana. Aunque el descanso llegó sin goles, la expulsión se convirtió en el punto que inclinó el partido. El 0-0 del entretiempo no reflejaba una igualdad completa, sino la capacidad de San Lorenzo para resistir durante algunos minutos más ante un Boca que había empezado a imponer condiciones.
Leandro Lozano rompe el 0-0 al 57′ tras la asistencia de Leonel Flores
La resistencia de San Lorenzo terminó a los 57 minutos, cuando Leandro Lozano marcó el 1-0 para Boca Juniors con asistencia de Leonel Flores. El lateral apareció en el momento en que el conjunto visitante ya había transformado su superioridad numérica en control ofensivo y encontró la definición que abrió un encuentro cerrado durante la primera mitad. El gol no solo rompió el empate, sino que confirmó la presión que Boca venía acumulando después de la expulsión de Manuel Insaurralde.
Lozano fue uno de los protagonistas más determinantes del triunfo. Completó los 90 minutos, consiguió una calificación de 7.7 y registró un remate al arco, además de convertir el primer tanto del partido. Su intervención tuvo un valor especial porque Boca necesitaba convertir su dominio de la posesión y su volumen de llegadas en una ventaja concreta. Hasta ese instante, San Lorenzo había logrado sostenerse gracias a la actuación de José Devecchi, pero el arquero ya enfrentaba una secuencia de ataques en la que el equipo visitante ocupaba con frecuencia el último tercio del campo.
El 1-0 obligó al conjunto local a abandonar parte de su postura de contención. San Lorenzo había generado solamente cuatro remates en todo el partido y uno de ellos terminó dirigido al arco, mientras que Boca acumulaba seis disparos entre los tres palos. Con el marcador en contra, el equipo de Dario Insua Ruben introdujo cambios para buscar una reacción, incluyendo los ingresos de Facundo Farías y Rodrigo Auzmendi a los 55 minutos, antes de que llegara el tanto visitante. Farías consiguió una ocasión a puerta durante sus 55 minutos en cancha, pero el equipo no encontró la continuidad necesaria para discutir el control del partido. El gol de Lozano convirtió la superioridad estadística de Boca en una ventaja real y dejó a San Lorenzo obligado a resistir todavía con un jugador menos.
Miguel Merentiel sentencia el 2-0 al 72′ con pase de Lautaro Blanco
Boca Juniors terminó de asegurar la victoria a los 72 minutos, cuando Miguel Merentiel marcó el 2-0 después de recibir la asistencia de Lautaro Blanco. El segundo gol llegó en un momento en el que San Lorenzo intentaba sostenerse tras el golpe de Lozano, pero continuaba lejos de generar una respuesta ofensiva sostenida. La definición de Merentiel cerró la principal duda del encuentro: Boca había dominado la posesión, producido más remates y encontrado espacios dentro del área, pero necesitaba una segunda anotación para convertir su control en una victoria incontestable.
La acción volvió a mostrar la conexión entre los futbolistas visitantes. Lautaro Blanco completó los 90 minutos, fue calificado con 7.9 y terminó con una asistencia, mientras que Merentiel añadió el gol que confirmó el resultado. Boca alcanzó 11 disparos desde dentro del área contra solo dos de San Lorenzo y acumuló ocho tiros de esquina frente a dos del local. Esa diferencia mantuvo al conjunto dirigido por Arruabarrena cerca del arco de Devecchi durante buena parte del tramo final, incluso después de los cambios realizados a partir del minuto 73.
Con el 2-0, San Lorenzo ya no consiguió transformar sus modificaciones en ocasiones claras. El equipo local terminó con 25% de posesión, cuatro remates totales y un solo tiro a puerta, mientras Boca cerró el encuentro con 15 disparos, seis de ellos entre los tres palos, y una precisión de pase del 91%. Leandro Paredes fue el jugador mejor valorado del partido, con una calificación de 8.7 tras disputar los 90 minutos y registrar un remate al arco. El marcador final reflejó así los tres momentos determinantes: la expulsión de Insaurralde al 31′, el gol de Lozano al 57′ y la definición de Merentiel al 72′, una secuencia que llevó a Boca Juniors a imponerse 2-0 en la décima jornada del Clausura de la Liga Profesional Argentina.