Sučić abrió el marcador al 26′ y puso en ventaja a Real Sociedad
Real Sociedad golpeó primero en un partido de ritmo alto y alternativas constantes. Luka Sučić abrió el 0-1 al minuto 26, al cerrar una acción asistida por Job Ochieng y transformar la primera ventaja concreta de la visita en el marcador. El gol llegó después de un inicio con fricción: Justin de Haas y José Gayà habían sido amonestados para Valencia a los 11 y 12 minutos, respectivamente, en una secuencia que condicionó la agresividad defensiva local durante el resto del primer tiempo. La anotación de Sučić le dio precisión a Real Sociedad en un encuentro que no le perteneció por posesión, pero sí por eficacia en los momentos decisivos. Valencia terminó con 54% de control de pelota y completó 358 pases precisos, por encima de los 303 de su rival, aunque no consiguió convertir ese volumen inicial en una igualdad antes del descanso. El equipo local generó numerosas llegadas, con 22 remates totales y 13 intentos dentro del área, pero Real Sociedad resistió con orden y encontró en Álex Remiro una respuesta firme cuando fue exigido. El arquero visitante registró cuatro atajadas, una cifra relevante en una primera parte donde Valencia insistió sin premio. Sučić, además de marcar, terminó como el jugador de mejor calificación de Real Sociedad, con 8.2, y dejó una actuación determinante antes de abandonar el campo al 87′. Su gol modificó la obligación de Valencia: el conjunto dirigido por Óscar Sánchez tuvo que acelerar la búsqueda de espacios y asumir más riesgos, mientras Real Sociedad pudo administrar el 0-1 con la certeza de haber encontrado una ventaja pese a rematar una vez menos a puerta que su adversario en el total del partido. La diferencia al descanso fue mínima, pero cambió el sentido competitivo de la noche: Valencia quedó obligado a reaccionar y Real Sociedad consiguió instalar el duelo en una zona donde cada llegada posterior podía ampliar o borrar la distancia.
El penal de Carlos Soler al 75′ y el autogol de Luken Beitia cambiaron el 1-1
Valencia encontró el empate al 57′ mediante Aaron Mayol, quien definió una jugada asistida por Hugo Duro para devolver al partido a un punto de partida abierto. La respuesta local tuvo peso inmediato porque llegó después de que Real Sociedad había sostenido su ventaja durante buena parte del encuentro. Mayol firmó un rendimiento destacado, con calificación de 7.83, un gol y un remate al arco, y convirtió el empuje valencianista en el 1-1. Sin embargo, el partido no se estabilizó: Real Sociedad volvió a colocarse por delante al 75′, cuando Carlos Soler ejecutó con éxito un penal para establecer el 1-2. La definición del mediocampista fue un giro directo en el marcador y reabrió la necesidad de Valencia de remontar una nueva desventaja en el tramo final. Soler no solo marcó desde los once pasos; también completó una actuación decisiva con un gol, una asistencia y una valoración de 7.61. El encuentro continuó ofreciendo ataques de ambos lados: Valencia acabó con 22 disparos, nueve de ellos desviados y ocho bloqueados, mientras Real Sociedad acumuló 21 remates, con 15 dentro del área. Esa insistencia produjo otra modificación crucial al 84′, cuando un autogol de Luken Beitia devolvió la igualdad y dejó el marcador 2-2. La secuencia entre el penal de Soler y el gol en propia puerta alteró por completo el desenlace que parecía perfilarse. Real Sociedad pasó de recuperar una ventaja valiosa a tener que empezar de nuevo, y Valencia consiguió nivelar pese a que Remiro había sostenido intervenciones importantes. El 2-2 no fue una pausa: fue el punto exacto desde el que ambos equipos buscaron el golpe definitivo. Con el partido convertido en una sucesión de llegadas y decisiones de máxima presión, el empate dejó la definición expuesta a una sola acción en el tiempo agregado.
Barrenetxea marcó al 90+1′ y selló el 2-3 para Real Sociedad
Cuando Valencia había conseguido empatar y el cierre parecía encaminado a repartir puntos, Ander Barrenetxea apareció al 90+1′ para marcar el 2-3 definitivo de Real Sociedad. Carlos Soler aportó la asistencia en la acción que resolvió el partido, completando una participación directa en dos de los tres goles visitantes. Barrenetxea necesitó poco tiempo para dejar una huella decisiva: registró un gol, un disparo a puerta y una calificación de 7.79 en 29 minutos de participación. Su definición cambió el valor de todo lo ocurrido antes. El empate que Valencia había recuperado mediante el autogol de Luken Beitia dejó de ser un rescate y se convirtió en el preludio de un desenlace adverso, mientras Real Sociedad recuperó la ventaja en el instante de mayor tensión. La eficacia visitante resultó determinante en un duelo equilibrado por las cifras: ambos equipos remataron más de veinte veces, Valencia tuvo una posesión superior y siete tiros de esquina frente a cinco, pero Real Sociedad colocó seis disparos entre los tres palos, uno más que su rival. Ese margen de precisión encontró su expresión final en el tanto de Barrenetxea. La anotación no eliminó la tensión del cierre, porque el partido todavía tuvo una incidencia disciplinaria al 90+6′: Orri Steinn Óskarsson recibió tarjeta amarilla y posteriormente roja para Real Sociedad. Aun así, la expulsión llegó con el 2-3 ya establecido y no alteró el resultado. El silbatazo de Jose Luis Munuera Montero confirmó una victoria construida a partir de tres golpes concretos: la apertura de Sučić, el penal de Soler y la aparición tardía de Barrenetxea. Valencia tuvo capacidad para responder dos veces, primero con Mayol y después con el autogol que dejó el 2-2, pero no logró proteger esa segunda igualdad en los minutos finales. Real Sociedad, en cambio, resolvió la última oportunidad clara del encuentro y convirtió el tiempo agregado en la diferencia definitiva.