Renê adelantó a Vitoria al 39′ y exigió una respuesta inmediata
Vitoria encontró la ventaja a los 39 minutos mediante Carlos Renê de Sousa Ferreira, quien definió una acción asistida por Matheuzinho para establecer el 1-0. El gol cambió de inmediato la exigencia del partido: Cruzeiro quedó obligado a perseguir el marcador, mientras el conjunto local dispuso de una referencia concreta para sostener su producción ofensiva. Renê había sido uno de los nombres más incisivos de Vitoria y cerró su participación con una calificación de 7.51, un gol y un remate al arco. La jugada también reforzó el peso de Matheuzinho en la elaboración, ya que el mediocampista sumó la asistencia y registró una valoración de 7.08. Hasta ese momento, Vitoria había encontrado vías para llevar peligro con volumen de remates: terminó el encuentro con 21 disparos, ocho de ellos al arco, además de ocho tiros de esquina. Esa insistencia se reflejó en la intervención del arquero Otávio Eleodoro Rezende Costa, quien acumuló seis atajadas para Cruzeiro. El 1-0, sin embargo, no alcanzó para que Vitoria transformara su mayor cantidad de intentos en una diferencia más amplia. Cruzeiro sostuvo una posesión del 57% y completó 459 pases precisos, dos registros que le permitieron conservar presencia en el desarrollo aun antes de recuperar la igualdad. La anotación de Renê no fue un desenlace, sino el punto que elevó la urgencia visitante y dejó abierto un partido que se redefiniría apenas iniciado el segundo tiempo. Con el árbitro Matheus Delgado Candancan a cargo, el primer tramo concluyó con Vitoria arriba, pero con Cruzeiro todavía conectado al juego por su capacidad para administrar la pelota y volver a instalarse en campo rival.
Keny Arroyo empató al 46′ y convirtió el 1-0 en otro partido
La respuesta de Cruzeiro llegó de forma fulminante al minuto 46. Keny Arroyo marcó el 1-1 con asistencia de Kaio Jorge y anuló casi de inmediato la ventaja que Vitoria había construido antes del descanso. El impacto fue doble: el marcador volvió a equilibrarse y Cruzeiro trasladó la presión al equipo local, que pasó de defender una diferencia a tener que recomponer su partido ante un rival revitalizado. Arroyo fue la figura determinante de la noche. El mediocampista completó los 90 minutos, firmó un gol, entregó dos asistencias y recibió una calificación de 9.01. Su tanto apenas comenzado el complemento tuvo un peso decisivo porque instaló a Cruzeiro en una posición desde la cual pudo explotar sus siguientes ataques con mayor claridad. Kaio Jorge también intervino en el giro inmediato del encuentro: su pase para el empate representó su asistencia y confirmó su influencia en las acciones ofensivas visitantes. El 1-1 no redujo la actividad de Vitoria, que mantuvo iniciativa en cantidad de remates y terminó con ocho tiros al arco, pero Cruzeiro se mostró más eficiente en sus momentos de definición. El visitante produjo 14 disparos, cinco entre los tres palos, y convirtió tres de sus oportunidades de mayor trascendencia. Tras el empate, el equipo de Artur Jorge consolidó una secuencia de posesiones más largas y precisas, respaldada por 521 pases totales frente a 397 de Vitoria. La igualdad al 46′ no fue solamente una corrección del resultado: fue la acción que alteró el sentido competitivo del segundo tiempo. Vitoria ya no contó con el margen que le había dado Renê, y Cruzeiro encontró en Arroyo al futbolista capaz de acelerar, finalizar y asistir en los episodios que definieron la remontada.
Villalba al 66′ y Matheus Pereira al 90+7′ sellaron el 1-3
Cruzeiro completó la remontada a los 66 minutos con el gol de Lucas Villalba, asistido por Keny Arroyo, para pasar a ganar 2-1. La conexión entre ambos confirmó el protagonismo de Arroyo en la resolución del encuentro: después de empatar, volvió a intervenir de manera directa en la jugada que puso al visitante por delante. Villalba aportó una definición de enorme valor en un partido en el que Vitoria acumuló más disparos, más corners y más remates al arco, pero no consiguió revertir la eficacia del rival. El defensor de Cruzeiro cerró con un gol, un remate a puerta y una valoración de 7.47, mientras que la ventaja visitante obligó a Vitoria a insistir sobre el área rival durante el tramo final. Otávio respondió con seis atajadas y sostuvo el 2-1 ante los ocho remates al arco del local. Vitoria continuó buscando desde diferentes zonas, con 13 disparos desde fuera del área y ocho intentos dentro de ella, pero Cruzeiro resistió el empuje y conservó el control de los momentos decisivos. La sentencia llegó en el 90+7′, cuando Matheus Pereira convirtió el 3-1 tras otra asistencia de Arroyo. El volante ofensivo de Cruzeiro completó una actuación de alto impacto con gol, un disparo al arco y calificación de 8.20. Su anotación cerró definitivamente cualquier posibilidad de reacción local y convirtió una ventaja mínima en un resultado amplio. El 1-3 final quedó explicado por la contundencia de Cruzeiro en los pasajes que modificaron el marcador: Arroyo igualó, habilitó a Villalba para la remontada y asistió a Matheus Pereira para el cierre. Vitoria tuvo producción ofensiva y llegó con frecuencia, pero Cruzeiro transformó sus momentos de precisión en tres golpes decisivos después del descanso.